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Gestión documental electrónica: cómo implantarla con eficiencia y control normativo

Escrito por OpenKM el 4 de agosto de 2026

La gestión documental electrónica —conocida como EDMS en inglés— permite a una organización controlar de forma centralizada todo el ciclo de vida de sus documentos digitales: creación, revisión, aprobación, firma, almacenamiento, consulta, conservación y eliminación. 

Implantar un sistema de gestión documental no consiste únicamente en digitalizar archivos o sustituir carpetas físicas. Supone establecer un modelo capaz de mejorar la productividad, reducir riesgos y garantizar que cada documento conserve su integridad, trazabilidad y validez jurídica. 

Un EDMS como OpenKM permite localizar información con rapidez, controlar versiones, automatizar aprobaciones y registrar cada acción realizada sobre un documento. Al mismo tiempo, facilita el cumplimiento de estándares internacionales como la norma ISO 15489, basada en principios esenciales como la autenticidad, fiabilidad, integridad y usabilidad de los documentos. 

Para las organizaciones sujetas a requisitos regulatorios, disponer de un sistema documental fiable ya no es una opción operativa: es una condición necesaria para proteger la información, superar auditorías y demostrar el cumplimiento normativo. 

Fases para implantar un procedimiento de gestión documental eficiente 

Implantar un procedimiento de gestión documental eficaz requiere planificación, criterios claros y una ejecución progresiva. Seguir una metodología estructurada permite reducir riesgos, facilitar la adopción por parte de los usuarios y garantizar que el sistema responda tanto a las necesidades operativas como a las exigencias normativas de la organización. 

1. Diagnóstico inicial: conocer la situación antes de transformar el sistema

Toda implantación debe comenzar con un análisis detallado de la gestión documental actual. 

Es necesario identificar qué tipos de documentos existen, quién los crea y gestiona, dónde se almacenan, cuánto tiempo deben conservarse y qué riesgos presenta el modelo vigente. Este análisis permite detectar duplicidades, pérdidas de información, dificultades de búsqueda, problemas de acceso o cuellos de botella en los procesos de aprobación. 

El resultado debe ser un mapa documental definido en OpenKM que refleje los procesos, responsables, plazos legales de conservación y puntos críticos de la organización. 

Comenzar por áreas sensibles, como contratos, facturación, recursos humanos o compras, permite obtener resultados rápidos y actuar primero sobre los documentos que concentran mayores riesgos legales y operativos. 

2. Gobierno documental: convertir las reglas en un sistema controlado

La tecnología solo resulta eficaz cuando está respaldada por normas claras. 

Por ello, en OpenKM la organización define quién puede crear, revisar, modificar, aprobar, firmar, consultar o eliminar cada tipo de documento. También establece criterios comunes de clasificación, nomenclatura, versionado, conservación y acceso. 

Estas reglas se configuran directamente en OpenKM mediante permisos por usuario, grupo, rol, carpeta o expediente. De este modo, el cumplimiento deja de depender de actuaciones manuales y pasa a formar parte del funcionamiento ordinario del sistema. 

También pueden establecerse metadatos obligatorios —como cliente, proyecto, responsable, fecha, estado o vencimiento— para que cada documento se clasifique correctamente en OpenKM desde el momento de su incorporación. 

3. Estructura documental y metadatos: encontrar la información cuando realmente se necesita

Una estructura documental bien diseñada reduce tiempos de búsqueda, evita errores y facilita las auditorías. 

La clasificación debe responder a los procesos reales de la organización, no limitarse a reproducir una estructura de carpetas tradicional. Para ello, conviene organizar los documentos por funciones, áreas, series documentales, expedientes o proyectos. 

Los metadatos deben ser suficientes para identificar, filtrar y relacionar la información, pero sin generar una carga innecesaria para los usuarios. Campos como cliente, proyecto, responsable, fecha de creación, vencimiento o estado documental permiten recuperar información de forma rápida y precisa. 

En OpenKM, el módulo Plan de Archivo permite crear cuadros de clasificación con secciones, series documentales, criterios de conservación y metadatos específicos. Así, cada documento se incorpora desde el principio a una estructura coherente, controlada y preparada para su conservación. 

4. Seguridad e infraestructura: proteger la información y demostrar el control

La documentación corporativa suele contener información confidencial, datos personales, contratos, decisiones internas y evidencias con valor legal. Por ello, la seguridad debe integrarse desde el diseño del sistema. 

OpenKM incorpora autenticación robusta, doble factor, inicio de sesión único y permisos detallados por usuario, grupo o función. También protege la información mediante cifrado durante la transmisión y el almacenamiento. 

En entornos sujetos al Reglamento General de Protección de Datos, resulta igualmente importante controlar la ubicación de la información, limitar los accesos y aplicar políticas de conservación y eliminación. OpenKM está especialmente indicado para cumplir los requisitos legislativos en esta materia. 

Además, debe existir un registro de auditoría completo y protegido frente a manipulaciones. Cada consulta, descarga, modificación, aprobación o firma debe quedar registrada con información sobre el usuario, la fecha y la acción realizada. 

Esta trazabilidad permite responder ante inspecciones, investigar incidencias y demostrar que los documentos han sido gestionados de forma segura. OpenKM, incluye trazabilidad completa sobre todo lo ocurrido dentro de la plataforma 

5. Migración e implantación gradual: avanzar sin perder el contexto documental

La migración no debe limitarse a trasladar archivos de una ubicación a otra. Cada documento debe conservar su clasificación, metadatos, versión, permisos, relaciones y contexto original. 

Antes de la migración a OpenKM se recomienda eliminar duplicados, revisar documentos obsoletos y validar los calendarios de conservación. Posteriormente, puede seleccionarse un área piloto, como Recursos Humanos, Compras o Administración, para comprobar el funcionamiento del sistema en un entorno controlado. 

OpenKM permite importar documentos por lotes y mantener la estructura documental existente, facilitando una transición gradual. 

Este enfoque reduce riesgos, permite corregir errores antes del despliegue general y ayuda a que los usuarios adopten el sistema con mayor facilidad. 

6. Automatización de flujos: acelerar procesos sin perder el control

Uno de los principales beneficios de un EDMS como OpenKM es la automatización de los procesos documentales. 

La organización puede definir en OpenKM quién debe revisar, aprobar o firmar cada documento, qué notificaciones deben enviarse, qué plazos deben cumplirse y cómo debe actuar el sistema ante un rechazo o una falta de respuesta. 

Los flujos en OpenKM pueden configurarse de forma secuencial o paralela, dependiendo del procedimiento. También pueden incluir firma electrónica, avisos automáticos, escalados, generación de versiones definitivas o conversión a formatos de conservación como PDF/A. 

OpenKM permite integrar estos procesos. De este modo, los documentos siguen siempre el circuito establecido, se reducen las demoras y se evita que una aprobación dependa de correos electrónicos, recordatorios manuales o archivos dispersos. 

7. Adopción y mejora continua: convertir el sistema en la única fuente de información

La implantación tecnológica debe ir acompañada de un cambio organizativo. 

Los usuarios necesitan formación adaptada a sus funciones y deben comprender qué documentos deben incorporar, cómo clasificarlos y qué responsabilidades asumen dentro del proceso. También resulta útil designar responsables internos que resuelvan dudas y promuevan el uso correcto del sistema. 

La organización debe establecer una fecha de entrada en funcionamiento a partir de la cual el sistema de gestión de contenidos empresariales sea la fuente oficial de información. Mantener simultáneamente documentos en papel, correos electrónicos, discos locales y carpetas compartidas genera duplicidades y debilita el control. 

Una vez implantado el sistema, deben medirse indicadores como: 

  • Tiempo medio de búsqueda y recuperación. 
  • Duración de los procesos de aprobación. 
  • Porcentaje de documentos correctamente clasificados. 
  • Número de duplicados o incidencias. 
  • Cumplimiento de los plazos de conservación. 
  • Nivel de utilización por parte de los usuarios. 

La revisión periódica de estos indicadores permite mejorar metadatos, permisos, flujos y políticas de conservación. Un EDMS como OpenKM aporta valor cuando evoluciona junto con los procesos de la organización. 

Requisitos legales y archivísticos de la administración electrónica 

La normativa española establece obligaciones concretas para la creación, custodia y conservación de documentos y expedientes electrónicos. 

La Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, exige que cada Administración mantenga un archivo electrónico único de los documentos correspondientes a procedimientos finalizados. 

El Real Decreto 203/2021, que regula la actuación y el funcionamiento del sector público por medios electrónicos, desarrolla este modelo y exige disponer de sistemas capaces de garantizar la gestión, custodia, conservación y recuperación de los documentos electrónicos. 

Esto obliga a utilizar repositorios seguros, aplicar medidas de respaldo, controlar los accesos y garantizar que la documentación pueda recuperarse durante todo su periodo de conservación. 

La Ley 40/2015 también regula aspectos esenciales del funcionamiento electrónico y de las relaciones entre las Administraciones Públicas. 

A estas normas se suman dos marcos especialmente relevantes: 

Esquema Nacional de Seguridad 

El Esquema Nacional de Seguridad establece las medidas necesarias para proteger la confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y trazabilidad de la información. 

Su aplicación requiere controles como autenticación, gestión de permisos, cifrado, copias de seguridad, registro de actividad, protección frente a incidentes y mecanismos de recuperación. 

Esquema Nacional de Interoperabilidad 

El Esquema Nacional de Interoperabilidad establece criterios comunes para que los documentos, expedientes y sistemas electrónicos puedan intercambiar información y conservarla de manera compatible. 

Entre otros aspectos, regula los formatos documentales, los metadatos, la firma electrónica, el expediente electrónico, la digitalización y las políticas de gestión documental. 

Los actos administrativos relevantes deben incorporar mecanismos que permitan verificar su autoría, integridad y fecha. La firma electrónica y el sellado de tiempo desempeñan un papel esencial para mantener el valor probatorio de los documentos. 

Asimismo, el Real Decreto 1708/2011, relativo al Sistema Español de Archivos, establece principios relacionados con la organización y conservación de los archivos. Los expedientes electrónicos deben mantener una estructura coherente e incorporar índices electrónicos firmados que permitan garantizar su integridad. 

Para la preservación a largo plazo también es recomendable utilizar formatos estandarizados y abiertos, como PDF/A, acompañados de metadatos adecuados y políticas documentadas de conservación. 

En el ámbito europeo, el Reglamento eIDAS proporciona el marco jurídico para la identificación electrónica, las firmas, los sellos, los sellados de tiempo y otros servicios de confianza. 

Cumplimiento normativo integrado en la gestión diaria 

Los marcos españoles, europeos e internacionales comparten un mismo objetivo: garantizar que los documentos electrónicos sean auténticos, íntegros, accesibles, trazables y legibles durante todo el tiempo que deban conservarse. 

Para cumplir estos requisitos, no basta con almacenar archivos digitales. La organización necesita un sistema que controle: 

  • La clasificación y los metadatos. 
  • Las versiones y modificaciones. 
  • Los permisos de acceso. 
  • Las firmas y aprobaciones. 
  • Los plazos de conservación. 
  • La eliminación autorizada. 
  • Los registros de auditoría. 
  • La preservación a largo plazo. 

OpenKM permite integrar estos controles en una única plataforma. Su módulo Plan de Archivo facilita la definición de secciones, series documentales, calendarios de retención y responsables. Sus funciones de versionado, auditoría, firma electrónica y automatización de flujos ayudan a mantener el valor probatorio de los documentos y a demostrar el cumplimiento de las políticas establecidas. 

Conclusión 

Implantar un sistema de gestión documental electrónica significa transformar los documentos en información controlada, accesible y jurídicamente fiable. 

Una estrategia adecuada permite reducir tiempos de búsqueda, acelerar aprobaciones, eliminar duplicidades y minimizar riesgos regulatorios. Además, proporciona a la organización una visión completa sobre quién accede a cada documento, qué modificaciones se realizan y cuánto tiempo debe conservarse. 

Con una planificación gradual, unas políticas claras y una plataforma como OpenKM, la gestión documental deja de ser una carga administrativa para convertirse en una herramienta estratégica de eficiencia, seguridad y cumplimiento normativo. 

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